La digitalización al servicio de nuestros grupos de interés

Un vino no es excelente por casualidad, ni porque nadie lo califique de esa manera. La cantidad de información que gestionamos en cualquiera de nuestras Bodegas es inmensa. Parte de esa información nos ha servido para conocer con mayor rigurosidad la composición de cada tierra, de cada viña, las características únicas de nuestros pagos… Con todos estos datos podemos saber por qué un vino es de una determinada manera y en qué parámetros es diferente de otros. Y no sólo eso. Fruto de nuestra continuada apuesta por la digitalización tenemos una cantidad enorme de información sobre la climatología, lo que ocurre durante el proceso de maduración e incluso la trazabilidad y control de cada una de nuestras botellas. Son multitud de valiosos datos que conforman nuestro “Big Data” y que nos sirve para mejorar nuestra eficiencia, calidad, interacción y comercialización.

Pero todavía se puede ir mucho más allá gracias a los datos. En el último año y gracias al trabajo conjunto con una empresa referente a nivel mundial como es VODAFONE, hemos implementado un proyecto tecnológico en BODEGA EMINA para mejorar en eficiencia energética, control de costes y prevención de riesgos laborales. Es decir, el aprovechamiento de todos esos datos en beneficio de nuestros grupos de interés. Las dos compañías nos hemos unido fieles a nuestro compromiso contra el cambio climático, desarrollando un proyecto único y puntero en nuestro sector. Una vez más, BODEGA EMINA vuelve a ser referente en sostenibilidad y prueba de ello, el siguiente vídeo:

En este sentido y como muestra el vídeo, en EMINA estos sensores nos ofrecen información muy precisa y en tiempo real de todo el proceso de elaboración del vino. Nos permiten actuar de forma rápida y eficaz en el caso de detectar algún contratiempo en cualquiera de las principales áreas como la gestión energética; mantenimiento de nuestros centros de trabajo; seguimiento de la uva en la Bodega; zona de embotellado; y control preventivo de posibles riesgos laborales.

Puede parecer que la digitalización de la elaboración del vino le resta romanticismo a la actividad bodeguera, pero en realidad lo que hace es aportarnos información y herramientas para poder elegir cómo queremos que sea cada vino, además de sostenible y excelente. Al final, nuestro objetivo es poner toda la tecnología, al igual que nuestros conocimientos, al servicio de la Bodega, de nuestros colaboradores y del cliente final, que siempre ha sido, es y será quien decide con su decisión de compra y fidelidad.