La clave: ser prudentes y optimistas

Son varios los medios que me preguntan en estos días de qué manera va a influir la crisis del coronavirus al sector del vino. Sin duda estamos ante una situación rotunda por lo extraordinaria de la misma, por su choque inesperado y porque nos afecta directamente a las personas, a nuestra vida y, por consiguiente, a la vida de las propias empresas e instituciones. Esta crisis va a afectar de forma muy negativa, puesto que ya ha afectado a todas las vías de comercialización: hostelería, tiendas, hoteles… Pero, además, la crisis es global y afecta directamente a la exportación dejando pocas vías al sector.

Pese a esta realidad, considero que tenemos que dar un mensaje prudente, optimista y poner a disposición de los consumidores nuestra tienda online, en la que podrán seguir adquiriendo nuestros vinos con total seguridad y sin salir de casa. En nuestro caso, llevamos años trabajando nuestro posicionamiento online y nuestra colaboración con otros Marketplaces y, en estos momentos, es una alternativa positiva y necesaria.

El ser humano ha logrado salir adelante a lo largo de los siglos por su capacidad de adaptación y reinvención. En una situación tan terrible como la actual, nadie puede salir reforzado pero sí se superará antes el efecto adverso si logramos organizar mejor nuestra estructura, analizar y tomar las mejores decisiones y adelantarnos en las medidas.