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Mis ideas sobre la despoblación en #SomosCyL2019

Hoy el periódico El Mundo ha organizado la Jornada «Somos Castilla y León», en la que he tenido el placer de participar hablando sobre la despoblación. Entre las razones principales de la despoblación de nuestros pueblos podemos encontrar elementos esenciales que han deteriorado la capacidad de atracción y retención de personas en el entorno rural. En mi opinión, habría que destacar, al menos, cinco causas por las que esta desdicha está ocurriendo en nuestros pueblos:

La primera es de carácter social. Las pocas oportunidades de trabajo para los jóvenes con alta formación están derivando en un envejecimiento de la población.

La segunda causa, de índole administrativa, versa sobre la existencia de normativas que dificultan, o directamente impiden, el emprendimiento en zonas rurales.

Una tercera podríamos decir que es de naturaleza económica y a gran escala, señalando una inversión desigual tanto en infraestructuras como en promoción de lo urbano en detrimento de lo rural.

La cuarta causa es que existe un importante déficit tecnológico en relación a la conectividad, puesto que en los núcleos rurales es frecuente que nos encontremos con zonas con muy poca accesibilidad a internet y redes de comunicación.

Por último, señalo una quinta causa, que no es otra que el déficit existente en lo relativo a la sanidad, la educación, el ocio y la cultura.

Jornadas como esta nos dan la oportunidad de cambiar puntos de vista y de opinión. Tenemos mucho que avanzar y que trabajar para seguir luchando contra la despoblación. Todos debemos unirnos y aportar nuestro granito de arena. Entidades, medios de comunicación, administración públicas y empresas como es el caso de Bodegas Familiares Matarromera, asentadas en núcleos rurales y facilitadoras de empleo y de crecimiento económico, tenemos las bases y las riendas sobre las que podemos empezar a poner medidas destinadas a paliar la despoblación y a dar vida a nuestros pueblos, una auténtica fuente de riqueza en esta región.

EDICIONES DEUSTO PUBLICA MI LIBRO ‘PASIÓN POR LA TIERRA, PASIÓN POR LA EMPRESA’

Mi historia personal y empresarial en torno a la tierra, el vino y la innovación es recogida en el libro “Pasión por la tierra, pasión por la empresa” bajo el sello editorial de Ediciones Deusto. En este libro he podido narrar cómo hace treinta años, en 1988, me lancé a una aventura incierta: recuperar la tradición que había en mi familia de cultivar viñedos y dedicarme a la elaboración del vino, y cuenta cuál han sido las claves y los secretos del éxito de una empresa profundamente arraigada en la tierra, pero también profundamente innovadora.

Creo que conocer el pasado es imprescindible para construir el presente, ya que la empresa que olvida sus orígenes y la historia difícilmente puede crear un presente con proyección de futuro. En 1995, Matarromera, mi vino más emblemático, fue escogido el mejor del mundo. Ahora, décadas más tarde, hemos conseguido crear una de las empresas bodegueras más prestigiosas e innovadoras de España, con multitud de reconocimientos nacionales e internacionales y presencia en seis denominaciones de origen. Espero transmitir para todos los lectores de este libro lo que para mí son las claves más importantes para alcanzar el éxito empresarial.

Pasión por la tierra. Pasión por la empresa

CARLOS MORO SE REÚNE EN BRUSELAS CON EL COMISARIO PHIL HOGAN

Los días 21 y 22 de enero de 2019, una delegación de la Federación Española del Vino, entre los que se encontraban Miguel Torres (Presidente de Familia Torres y de la FEV) y Carlos Moro (Presidente de Bodegas Familiares Matarromera y de SINALCOHOL), viajó a Bruselas para reunirse con el comisario Phil Hogan.

Durante el encuentro, que tuvo lugar en el Parlamento Europeo se pidió apoyo en temas claves para el sector vitivinícola español, tales como la reforma de la PAC, normativa de etiquetado, la armonización de programas de apoyo al sector, así como los vinos desalcoholizados y parcialmente desalcoholizados.

La delegación estaba compuesta por Miguel Torres (Presidente de la FEV y de Bodegas Torres), José Luis Benítez (Director General de la FEV), Mauricio González Gordon (González Byass); Antón Fonseca (Bodegas Terras Gauda), Carlos Moro (Bodegas Familiares Matarromera), Ruth Chocarro (Pernod Ricard Bodegas), Adela Lario (Grupo Osborne), e Ignacio Sánchez Recarte (Secretario general del CEEV, Comité européen des entreprises vins).

PREMIO NACIONAL DE INNOVACIÓN

He tenido el honor de recibir de manos del Rey Don Felipe VI el Premio Nacional de Innovación en la categoría Trayectoria Innovadora. Estos galardones los otorga el Ministerio de Economía y Competitividad de España y es uno de los máximos premios que en este sentido se puede recibir. Supone para mí un inmenso honor ya que considero que es un reconocimiento al esfuerzo que realizamos las pequeñas y medianas empresas que decidimos apostar, y apostamos, por el Desarrollo, la Innovación y la Investigación.

Entre los factores que me han llevado a ser condecorado con este premio han sido la introducción de procesos y la creación de productos innovadores poniendo a la I+D+i como clave estratégica para la competitividad de una empresa como es Bodegas Familiares Matarromera y, en definitiva, mi trayectoria íntimamente ligada y comprometida con la innovación, sin la cual no entendería la evolución de las personas, de las empresas y de la sociedad.

Aprovecho para felicitar a los otros premiados en esta edición que han sido la Agencia Gallega para la Innovación y Cosentino, en las categorías de “Compra Pública Innovadora” e “Internacionalización”, respectivamente.

Podéis encontrar más información sobre este tema en el siguiente enlace:

https://matarromera.es/carlos-moro-presidente-grupo-matarromera-condecorado-hoy-premio-nacional-innovacion/

COLEGIADO DE HONOR

El Colegio de Ingenieros de Valladolid me ha nombrado Colegiado de Honor en los II Premios Ingenieros VA como reconocimiento a mi carrera y trayectoria en materia de innovación y desarrollo en la región a través de la empresa que fundé hace ya 30 años, lo que hoy es Bodegas Familiares Matarromera.

Precisamente fue Javier Escribano, el Decano del Colegio, el que me entregó la insignia de oro del Colegio que a partir de ahora yo luciré con orgullo. Me siento muy agradecido tanto con Javier como con todo el Decanato que ha tenido a bien considerarme digno de esta insignia.

Para mí, como ingeniero, persona y presidente y fundador de Bodegas Familiares Matarromera, es todo un orgullo recibir esta distinción por parte del Colegio de Ingenieros de Valladolid, siendo el mayor colectivo de nuestra región que congrega la tecnología, innovación, negocio y transformación permanente.

Siempre quise ser ingeniero. Cuando llegó el momento hice primero de Ingeniería Común en Valladolid para posteriormente comenzar la especialización, siguiendo la tradición familiar y me decanté por la Agronómica, formación que pude desarrollar profesionalmente durante los siete años que trabajé en el Ministerio de Agricultura y luego en la FAO. Una vez que cree mi propia empresa, a lo largo de mi recorrido empresarial, son muchos los trabajos y proyectos de ingeniería en todos los ámbitos que he tenido la oportunidad de llevar a cabo.

Representa no solo un honor para mí sino también un acicate en mi compromiso y entrega con la innovación, la investigación y el desarrollo económico y social de este entorno.