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La Nava, un viñedo ecológico en Ribera del Duero

Los meses de agosto, septiembre y octubre son especialmente bonitos en la Ribera del Duero. Raro es el día que no visito alguno de los viñedos que tenemos en esta D.O., en Rueda, en Cigales, en Toro, en Rioja y a partir de ahora en Ribeiro… Como comprenderéis la agenda manda y en ocasiones es imposible, pero siempre que puedo me gusta caminar entre viñas y comprobar el estado del viñedo.

Hoy he estado en un viñedo muy singular de la Ribera del Duero, el nombre de esta parcela es La Nava y es una parcela de Tempranillo, localizada en Pesquera de Duero, muy próxima a varios pinares de piñoneros y resineros. Es un viñedo muy especial para nosotros porque es ecológico. Los vinos ecológicos son una tendencia absoluta en Europa y en todo el mundo. El respeto por el medioambiente, la reducción de los elementos contaminantes, de los plásticos… en definitiva, el cuidado de la Madre Naturaleza, es uno de los ejes que están moviendo el mundo de nuestros días.

Este viñedo es todavía muy joven, su plantación es del año 2016 y en estos años lo hemos ampliado varias veces hasta alcanzar las casi 10 hectáreas que ocupa ahora mismo.

Brindis con grandes amigos

Permitidme la licencia de presentaros en el post de hoy a Juliane Kunz y Karl Heinz. Son amigos y dueños, por este orden, de la importadora que distribuye nuestros vinos en la Selva Negra alemana. Esta importadora se fundó en la década de los 90. En su primer portfolio ya incluyó la primera añada de nuestro vino Matarromera. Primera cosecha y primer éxito. Fue el primer Matarromera que salía de nuestras barricas, cosecha de 1994, y que obtenía el Premio al Mejor Vino del Mundo y la Gran Medalla de Oro en la International Wine Competition. ¡Fue increíble! Recuerdo que estaba junto a mi hija Paloma en Ámsterdam cuando me dieron la noticia. La foto es en el Restaurante Hotel Adler, único con Estrella Michelin de la zona. Os lo recomiendo si estáis por aquí. Además, se puede disfrutar de un gran Matarromera Crianza y completar la visita con una escapada a la Bodega Franz Keller. ¡A disfrutar del mes de agosto!

Un sitio excelente que visitar en Zürich

Así luce el impresionante calado de Bodega Carlos Moro en el comedor de uno de los mejores restaurantes de la ciudad de Zürich. Se trata del último proyecto que ha puesto en marcha nuestro importador en el país, que inaugurará en breve con el nombre Restaurante Iberia. Muchas gracias por haber pensado en nuestra casa para decorar toda una pared con un ‘pedacito’ de San Vicente de la Sonsierra en La Rioja. Es un placer recorrer Europa y comprobar el cariño y respeto que se siente por nuestros vinos y nuestras marcas. Su apuesta por los productos gourmet hace que este restaurante sea parada obligatoria. Además, se encuentra en la conocida Albisriederplatz. ¡Muchos éxitos amigo!

Entrevista para TVE La Rioja

Me gusta aprovechar el verano, cuando el ritmo se supone más tranquilo, para avanzar temas y despachar asuntos de suma importancia. Consciente de ello, mi equipo de Comunicación me propuso una escapada a La Rioja hace unos días para atender a los servicios informativos regionales de TVE. Siempre hay una buena excusa o tarea para visitar San Vicente de la Sonsierra. Y no es, sólo, una opinión personal. El enoturismo crece de forma imparable en esta zona, más de lo previsto. Para mí, el enoturismo es un concepto de turismo muy integral, es decir, gastronomía, arte, cultura, patrimonio, viña… En este sentido, como ya os comentaba en otra entrada de este blog, en Bodega Carlos Moro hemos puesto en marcha una exposición de escultura para enriquecer las visitas a nuestras bodegas. Pero además de enoturismo, en la entrevista hemos conversado sobre temas tan importantes para las bodegas como la exportación a Reino Unido y su posible salida de la Unión Europea. Hay una cuestión, de máxima importancia para nosotros, que se trata en el reportaje como es el vino sin alcohol. Os invito a que escuchéis la entrevista completa.

Una gran simbiosis entre arte y vino

Nuestra bodega de La Rioja, Bodega Carlos Moro, acaba de inaugurar el pasado fin de semana la exposición de escultura ’14 Latidos’ del artista riojano, Carlos Villoslada. Ayer estuve charlando con él mientras contemplábamos su obra. Este joven ha conseguido con la muestra una simbiosis perfecta entre arte y vino, una fusión por la que siempre he apostado. El vino es sinónimo de arte, un arte que comienza en la tierra y en el cuidado del viñedo. Carlos Villoslada ha querido representar el recorrido, crecimiento y envejecimiento de una cepa a lo largo de sus 35 años de vida. Para ello, utiliza la técnica japonesa del ‘kintsugi’, que consiste en reparar piezas de cerámica rota, por ejemplo, y otorgarles una nueva vida. Villoslada toma prestada la idea procedente de la tradición asiática compartiendo la idea de que una pieza rota se revaloriza por la historia que deja escrita su cicatriz. Las esculturas, bañadas en color blanco, evocan un símil con el vino. Al igual que éste, durante su proceso de envejecimiento, varía sus cualidades, así las obras de Villoslada irán modificando su aspecto original debido a la temperatura y la humedad que se encuentra dentro de nuestro calado. Con frecuencia las obras serán reparadas con un compuesto de base de oro, que lejos de esconder sus heridas, honrará la vida de la pieza. Desde aquí mi más sincera enhorabuena a este joven artista y todo mi agradecimiento por encontrar en nuestra casa el escenario perfecto para exponer su obra.