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Un manifiesto para la recuperación

Organizaciones como la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), de la que soy presidente en Castilla y León, se vuelven cada día más necesarias y útiles para impulsar todos los procesos de adaptación, transformación y cambio. En nuestra región su función es determinante y de gran valor. Nació en abril de 2014 y, desde entonces, se ha convertido en el foro de debate de los temas de actualidad económica, empresarial y de management de la zona de las más de 160 empresas socias en Castilla y León, y más de 3.000 en toda España. Poco a poco, el consejo va retomando también la actividad presencial y qué mejor manera de hacerlo que con un Manifiesto por la recuperación económica y social de España con los siguientes diez puntos clave:

  1. Promover la colaboración público-privada, dando la debida relevancia al sector empresarial, como principal herramienta para definir soluciones pragmáticas y realistas, con el fin de reactivar nuestra economía y el mercado laboral en el menor tiempo posible.
  2. Impulsar, mantener y extender la vigencia de las medidas de flexibilidad laboral para los sectores más afectados por la crisis, y complementarlas con incentivos económicos para la recuperación de puestos de trabajo. Los ERTEs deberían prorrogarse en condiciones que permitan una transición flexible, en función de las circunstancias de cada sector y de cada empresa, a la recuperación de la actividad productiva. Diseñar medidas fiscales para amortiguar el impacto de la crisis, tanto en los hogares como en las empresas, especialmente en las pequeñas y medianas, que estimulen la demanda y apoyen la reactivación de los sectores especialmente afectados. Reforzar la seguridad jurídica de las empresas, como condición imprescindible para acometer proyectos de inversión, mediante normas técnicamente bien diseñadas y estructurada
  3. Diseñar medidas fiscales para amortiguar el impacto de la crisis, tanto en los hogares como en las empresas, especialmente en las pequeñas y medianas, que estimulen la demanda y apoyen la reactivación de los sectores especialmente afectados.
  4. Reforzar la seguridad jurídica de las empresas, como condición imprescindible para acometer proyectos de inversión, mediante normas técnicamente bien diseñadas y estructuradas, de redacción clara, y que permitan una interpretación homogénea y no cambiante en el tiempo. Agilizar además la actuación administrativa mediante una eficiente asignación de recursos y las modificaciones normativas necesarias para la simplificación de los procedimientos administrativos.
  5. Potenciar la inversión pública y privada en I+D+i, asegurando la colaboración entre ambos sectores, y con las Universidades, los centros de Formación Profesional, y los centros tecnológicos, para llevar las nuevas tecnologías a la infraestructura productiva.
  6. Aprovechar el espectacular avance en digitalización durante la pandemia para acelerar la transformación digital de las Administraciones Públicas, de los sectores productivos y de los ciudadanos, reforzando la productividad y la competitividad, y eliminando las brechas digitales.
  7. Invertir en una educación de calidad, equitativa e inclusiva, que acabe con el fracaso y el abandono escolar, y eduque en valores, derechos y responsabilidades como ciudadanos, y que, alejada de influencias partidistas, prepare a los alumnos para afrontar los retos y desafíos de la nueva sociedad y del mundo del trabajo, concienciando sobre la necesidad de un aprendizaje permanente.
  8. Diseñar una estrategia de recuperación consensuada entre los partidos políticos, las Administraciones Públicas, y los agentes sociales, basada en la coordinación, la transparencia y la información, con el fin de recuperar la confianza de los ciudadanos.
  9. Promover de nuevo el europeísmo, en unos momentos en los que necesitamos a Europa más que nunca. Un europeísmo que no vea el proyecto político europeo sólo como una fuente de solidaridad y de apoyo financiero, sino también como un ejercicio de corresponsabilidad en la toma de decisiones y de rigor y seriedad en nuestros propios comportamientos.
  10. Trabajar para la recuperación de nuestra autoestima, y del respeto internacional de España.

Os invito a todos a que lo compartáis: https://apd-prod-wordpress.s3.amazonaws.com/uploads/sites/2/2020/06/manifiesto-recuperacion.pdf

 

 

El empresario, centro y motor del desarrollo económico y social

He tenido el inmenso placer de participar en la cumbre ‘Empresas Españolas Liderando el Futuro’, organizada por la CEOE, con la participación de algunas de las grandes empresas de nuestro país. En nuestro caso, junto a algunas empresas referentes del sector agroalimentario. A ellas me he referido al inicio de mi intervención con un mensaje que priorizo, de nuevo, a través de estas líneas. Mis más sinceras felicitaciones a mis colegas del sector por el trabajo, el esfuerzo y la respuesta que han demostrado a lo largo de esta crisis, garantizando en todo momento el acceso a sus productos. El agroalimentario ha sido y es un sector estratégico en esta crisis, con industrias de pequeña dimensión pero de carrera larga, y que saldrán en cabeza de esta situación.

Pero es importante que se valore la figura del empresario puesto es el centro y motor del desarrollo económico y social y necesitamos que exista voluntad e interés. En este sentido, he reclamado algunas cuestiones a lo largo de mi intervención que considero vitales como, por ejemplo, desgravaciones fiscales, apuesta por las infraestructuras; la creación de un consorcio público-privado para el fomento del comercio exterior; y por último, la retención del talento gracias a un plan Universidad-Empresa DE VERDAD, con mayúsculas. Para ello es necesaria, por supuesto, la apuesta por la digitalización y qué decir de la innovación. Para Bodegas Familiares Matarromera este último valor ha sido clave y nuestra inversión nos ha permitido desarrollar, en los últimos años, alrededor de un centenar de proyectos de innovación y alcanzar 14 patentes.

Alusión, también, a la colaboración intersectorial. Es lo que hemos perseguido con nuestra campaña #RestaurandoLaVida, dirigida a la hostelería y que abarca cinco objetivos: La entrega de packs de producto; facilidades de financiación; desarrollo tecnológico gracias al desarrollo de sus cartas de vinos digitales; promoción y difusión de la cultura del vino, y un plan de incentivos y promociones para el consumidor final. Creemos que la mejor ayuda que podemos tener en estos momentos con quienes forman la columna vertebral de nuestro negocio; desde los distribuidores, restauradores, vinotecas y establecimientos especializados, es ayudar a que todo este proceso vuelva a fluir de la mejor manera posible apoyando a cada uno de los elementos de la cadena de valor. En situaciones extraordinarias debemos actuar con medidas extraordinarias, y ahora más que nunca, es el momento de demostrar nuestro total compromiso.

Hablando de compromiso, he finalizado mi intervención con una palabra clave para nuestra compañía y para las empresas que queremos liderar el futuro: Sostenibilidad. En nuestro caso, se trata de mucho más que una palabra con un significado. Es una actitud. Y reitero lo que he comentado al comienzo de este texto: Será la actitud del empresariado la que nos sacará de esta crisis. Valorémoslo.

Imagen: David Mudarra

La exportación de vino inicia, también, su ‘desescalada’

Qué tiempos aquellos en los que los efectos del Brexit o la amenaza de los nuevos aranceles a los vinos de ciertos países europeos impuestos en el mercado de EEUU eran, entre otras, las grandes amenazas a nuestras exportaciones. En esas estábamos cuando llegó la Covid-19. Una situación extraordinaria por el impacto en la salud de las personas, a nivel físico y emocional, pero también por el mazazo que supone para la economía de prácticamente todo el mundo. Primero en China, confinada durante todo el primer trimestre de este año y sin turismo ni hostelería en mercados turísticos clave como, por ejemplo, Macao. Pero la pandemia, como estamos viendo y viviendo, no sólo ha afectado al negocio del vino en China, sino que lo ha hecho y lo hará en otros muchos países, en distintos tiempos y con diferente intensidad. No es fácil estimar los efectos finales de este coronavirus, pero ya se atisba una tímida recuperación de los ‘mercados de siempre’ como son China, EEUU, algunos de los países nórdicos, Canadá o centroamérica. En este sentido, parece que la exportación de los vinos españoles también ha entrado en las primeras fases de desescalada, lo que supone una excelente noticia, sobre todo, para los que estábamos presentes en distintos mercados internacionales. Porque la diversificación de los mercados está siendo otra de las claves para afrontar esta crisis y las compañías que hemos apostado por ella podremos amortiguar mejor sus efectos.

En Bodegas Familiares Matarromera la diversificación ha sido siempre una espina dorsal en nuestras estrategias. El estar presente en el canal de la gran distribución es otro ejemplo. O nuestros sistemas de venta por Internet desde Bodega, o a través de plataformas multimarca. Estos canales han crecido durante estos meses aunque, desde luego, no han compensado la pérdida en Horeca.

A la desescalada de la exportación debemos de añadir otra buena noticia y no es otra que la lección que nos enseña esta situación: lo fundamental para salir airosos de esta crisis está siendo la diversificación de ventas en canales y mercados diferentes. Tomemos nota y sigamos esforzándonos.

La liquidez es el ingrediente principal de la receta anticrisis

«La liquidez para las empresas es como la sangre en el cuerpo humano», con esta afirmación concluía el director en Castilla y León de APD, Ignacio Sánchez-Abril, el nuevo encuentro virtual de la Asociación celebrado hoy y dedicado a las empresas agroalimentarias. Desde Bodegas Familiares Matarromera no podemos estar más de acuerdo. De hecho, estamos convencidos de que la liquidez es el ingrediente principal de cualquier receta que nos ayudará a salir de esta situación. Tanto que, como saben, hemos puesto en marcha nuestra iniciativa #RestaurandoLaVida, cuyo objetivo es facilitar liquidez al sector de la hostelería. Más de 4.000 establecimientos de nuestro país se verán beneficiados.

Ha sido un placer compartir reflexiones con mis compañeros Beatriz Escudero, Consejera Delegada y Directora Ejecutiva de PHARMADUS BOTANICALS; y Félix Moracho, Presidente de HUERCASA. Los tres estamos de acuerdo en que el sector agroalimentario está demostrando su solidez y compromiso con colaboradores, consumidores, clientes, proveedores, etc., gracias al trabajo de nuestras empresas, no por el esfuerzo político. En este sentido, como bien apunta Escudero, aunque seamos un motor de arranque, tenemos que trabajar mucho en la estabilidad.

Desde mi punto de vista, el sector agroalimentario no es sólo un sector. SON EMPRESAS. Y cómo tal, ayudarán a la recuperación en la medida que reciban atención y alabanzas. Tenemos un mundo al que alimentar y un mercado potencial, pero necesitamos que se nos cuide.

Me siento muy orgulloso de nuestras empresas. Considero que nos hemos adaptado a la velocidad de la luz. El sector agroalimentario ya era muy importante y, de ahora en adelante, lo será más aún. Para ello, varias estrategias sobre la mesa, todas muy interesantes y que merecen, cada una de ellas, un post en este blog independiente: Marcas blancas y marcas propias; Marca Europa; Innovación en estos momentos; Integración vertical; Sostenibilidad… Os invito a que dejéis vuestras sugerencias en https://carlosmoro.es/#hablamos

 

 

La naturaleza se engrandece cerca del vino

En estos momentos de sobreinformación, se ha llegado a plantear la hipótesis de que esta crisis de la COVID es un aviso de la naturaleza para que la tengamos en cuenta y dejemos de hacerla tantísimo daño. Se crea o no en esta tesis, lo cierto es que no podíamos seguir por el camino que llevábamos, que debemos de cambiar muchos de nuestros actos y tener más presente, en el día a día, el cuidado del medio ambiente. En nuestro caso, el de los viticultores, nuestras empresas están profundamente arraigadas a la tierra. Nuestros viñedos son, junto con las personas, nuestros principales activos y el respeto por ambos ha sido en mi casa la gran bandera.

Pero no sólo la respetamos. En nuestra casa, la admiramos. Es el gran legado de nuestros antepasados. Y, además, sacamos lo mejor de ella en forma de vinos excelentes. Porque la naturaleza se engrandece con el vino. Naturaleza y vino son conceptos inseparables. Son como un buen matrimonio que lucha para salvar cualquier crisis, por dura que ésta sea. Y en ello estamos los 16 bodegueros que podéis ver en esta magnífica campaña de Sobremesa, bajo el título #cercadelvino.

Siempre he creído en la cooperación y que todos unidos saldremos de esta crisis. Por eso, en Bodegas Familiares Matarromera lanzamos hace una semana la campaña de apoyo a la hostelería #RestauremoslaVida. Creemos que la mejor forma de volver a brindar y de que todo vuelva a fluir de la mejor manera posible es apoyando a cada uno de los elementos de la cadena de valor: distribuidores, restaurantes, tiendas especializadas, etc. En situaciones extraordinarias debemos actuar con medidas extraordinarias, y ahora más que nunca, es el momento de demostrar nuestro total compromiso apoyándoles. Estas medidas suponen un enorme esfuerzo para nuestra compañía, pero estamos completamente seguros de que es la mejor respuesta ante las circunstancias actuales.