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La liquidez es el ingrediente principal de la receta anticrisis

«La liquidez para las empresas es como la sangre en el cuerpo humano», con esta afirmación concluía el director en Castilla y León de APD, Ignacio Sánchez-Abril, el nuevo encuentro virtual de la Asociación celebrado hoy y dedicado a las empresas agroalimentarias. Desde Bodegas Familiares Matarromera no podemos estar más de acuerdo. De hecho, estamos convencidos de que la liquidez es el ingrediente principal de cualquier receta que nos ayudará a salir de esta situación. Tanto que, como saben, hemos puesto en marcha nuestra iniciativa #RestaurandoLaVida, cuyo objetivo es facilitar liquidez al sector de la hostelería. Más de 4.000 establecimientos de nuestro país se verán beneficiados.

Ha sido un placer compartir reflexiones con mis compañeros Beatriz Escudero, Consejera Delegada y Directora Ejecutiva de PHARMADUS BOTANICALS; y Félix Moracho, Presidente de HUERCASA. Los tres estamos de acuerdo en que el sector agroalimentario está demostrando su solidez y compromiso con colaboradores, consumidores, clientes, proveedores, etc., gracias al trabajo de nuestras empresas, no por el esfuerzo político. En este sentido, como bien apunta Escudero, aunque seamos un motor de arranque, tenemos que trabajar mucho en la estabilidad.

Desde mi punto de vista, el sector agroalimentario no es sólo un sector. SON EMPRESAS. Y cómo tal, ayudarán a la recuperación en la medida que reciban atención y alabanzas. Tenemos un mundo al que alimentar y un mercado potencial, pero necesitamos que se nos cuide.

Me siento muy orgulloso de nuestras empresas. Considero que nos hemos adaptado a la velocidad de la luz. El sector agroalimentario ya era muy importante y, de ahora en adelante, lo será más aún. Para ello, varias estrategias sobre la mesa, todas muy interesantes y que merecen, cada una de ellas, un post en este blog independiente: Marcas blancas y marcas propias; Marca Europa; Innovación en estos momentos; Integración vertical; Sostenibilidad… Os invito a que dejéis vuestras sugerencias en https://carlosmoro.es/#hablamos

 

 

La naturaleza se engrandece cerca del vino

En estos momentos de sobreinformación, se ha llegado a plantear la hipótesis de que esta crisis de la COVID es un aviso de la naturaleza para que la tengamos en cuenta y dejemos de hacerla tantísimo daño. Se crea o no en esta tesis, lo cierto es que no podíamos seguir por el camino que llevábamos, que debemos de cambiar muchos de nuestros actos y tener más presente, en el día a día, el cuidado del medio ambiente. En nuestro caso, el de los viticultores, nuestras empresas están profundamente arraigadas a la tierra. Nuestros viñedos son, junto con las personas, nuestros principales activos y el respeto por ambos ha sido en mi casa la gran bandera.

Pero no sólo la respetamos. En nuestra casa, la admiramos. Es el gran legado de nuestros antepasados. Y, además, sacamos lo mejor de ella en forma de vinos excelentes. Porque la naturaleza se engrandece con el vino. Naturaleza y vino son conceptos inseparables. Son como un buen matrimonio que lucha para salvar cualquier crisis, por dura que ésta sea. Y en ello estamos los 16 bodegueros que podéis ver en esta magnífica campaña de Sobremesa, bajo el título #cercadelvino.

Siempre he creído en la cooperación y que todos unidos saldremos de esta crisis. Por eso, en Bodegas Familiares Matarromera lanzamos hace una semana la campaña de apoyo a la hostelería #RestauremoslaVida. Creemos que la mejor forma de volver a brindar y de que todo vuelva a fluir de la mejor manera posible es apoyando a cada uno de los elementos de la cadena de valor: distribuidores, restaurantes, tiendas especializadas, etc. En situaciones extraordinarias debemos actuar con medidas extraordinarias, y ahora más que nunca, es el momento de demostrar nuestro total compromiso apoyándoles. Estas medidas suponen un enorme esfuerzo para nuestra compañía, pero estamos completamente seguros de que es la mejor respuesta ante las circunstancias actuales.

Nuestro esfuerzo es la mejor respuesta

Desde Bodegas Familiares Matarromera comunicamos ayer nuestro plan de acción de apoyo al sector de la hostelería. Se trata de un conjunto de medidas para que puedan iniciar su actividad con menores costes. Dichas acciones, discutidas y aprobadas por nuestro Comité de Dirección, suponen un gran esfuerzo por parte de nuestra compañía. Bueno, más que grande diría que enorme. Pero estamos completamente seguros de que es la mejor respuesta que podemos adoptar teniendo en cuenta la situación actual que estamos viviendo. Creemos que tenemos la ‘responsabilidad’ de ayudar en primera instancia a quienes forman la columna vertebral de nuestro negocio: distribuidores, restauradores, vinotecas, establecimientos especializados… Desde Bodegas Familiares Matarromera queremos hacer todo lo posible para que esta cadena de valor vuelva a fluir de la mejor manera posible. Por eso, nuestro departamento de Comunicación ha trabajado en la campaña #RestauremoslaVida que os comparto más abajo. No dejemos de celebrar las cosas buenas de la vida en un restaurante y, si es posible, acompañados de un buen vino. ¡Salud!

 

 

Unidos por la tecnología

Así son ahora las reuniones para todos y más necesarias, si cabe, que nunca. Primero, porque seguimos trabajando; y segundo, porque necesito sentir cerca a mi equipo. Entre todos seremos más fuertes, más positivos y dispondremos de mayor capacidad de adaptación. La distancia social que se nos recomienda, y se nos obliga, no es fácil. Aprovechemos la tecnología. Hablar con los nuestros mediante cámaras y reduciendo los mensajes de texto es fundamental en este contexto porque se parece más a la comunicación frente a frente. Aprovechemos para hablar con nuestros clientes, consumidores y otros grupos de interés, desde un punto de vista más humano. Más que nunca la prioridad somos las personas. Yo me siento muy afortunado del equipo que tengo. Estoy muy orgulloso de todos, de cómo están afrontando esta situación: desde el personal que sigue cuidando del campo, hasta los compañeros de bodega que mantienen el nivel de calidad de nuestros vinos, pasando por todos los que echamos horas y horas desde casa. Estoy muy orgulloso de cómo están desafiando a la adversidad para demostrar la enorme calidad humana que tienen. Son un equipo fantástico. Justo ahora salen a relucir los valores: empatía, humildad, esfuerzo, coraje… Y todo esto, nos hace estar más unidos que nunca.

Reinventando nuestras capacidades

En primer lugar, quiero enviar un mensaje de apoyo y de ánimo para todas las personas directamente afectadas por el COVID-19. Por delante, otros quince días de confinamiento y el Gobierno echó ayer el cierre a toda actividad no esencial. Sin duda, estamos viviendo una experiencia que nos marcará y la toma de decisiones que estamos llevando a cabo definirá nuestra hoja de ruta de los próximos años. Porque cuando esto pase, que pasará, nuestras empresas no serán las mismas. Pero nosotros tampoco.

En la  situación actual nadie saldrá reforzado, pero sí podemos superar el efecto adverso si nos organizamos mejor. Desde hace muchos años, los cambios no son lentos y progresivos, sino acelerados, hasta el punto de poner en riesgo la estabilidad de muchas empresas y de los puestos de trabajo. La situación actual agudiza este hecho puesto que ha llegado de forma drástica.

En este sentido, las capacidades que permiten adaptarse, aprender con rapidez, estar constantemente informado e interpretar los cambios se han vuelto indispensables. Estas son las capacidades que debería tener el ser humano para enfrentar el siglo XXI y de las que habla hace años el neurocientífico Howard Gardner sin atisbar la que se nos venía encima. Pues bien, urge contar con ellas YA en nuestras empresas:

  1. MENTALIDAD DISCIPLINADA. En estos momentos, en los que la información es infinita, una mente disciplinada se hace más importante que nunca. Es necesario filtrar lo que es importante y descartar lo que no es relevante.
  2. MENTALIDAD SINTETIZADORA. Se necesita de un criterio formado para decidir a qué poner atención y qué ignorar.
  3. MENTALIDAD CREATIVA. En este punto me viene a la cabeza la empresa italiana que ha transformado una máscara de esnórquel en un respirador para los enfermos del COVID-19, o la empresa de calzado de Arnedo (La Rioja) que se ha transformado en una industria de producción de material sanitario.
  4. MENTALIDAD RESPETUOSA. Prioricemos el respeto por aquellas personas que tienen un origen y creencias distintas a nosotros. Como decía el periodista Alsina en uno de sus monólogos de su diario de la pandemia, «esto ya no nos suena a chino».
  5. MENTALIDAD ÉTICA. Excelencia, compromiso y ética.

A estas cinco anteriores, yo incluyo MENTALIDAD SOCIAL, la necesidad que tenemos como individuos de aportar nuestro granito de arena para preservar la salud de empleados, proveedores, clientes y el entorno geográfico y físico en el que nos encontramos

Ahora el desafío radica en unir todas estas mentalidades, sobre todo, cuando nuestro sentido del tiempo y del espacio se ha visto tan alterados, cuando los mercados están como están y la tecnología y material son bienes limitados. Entonces, la única fuerza somos las personas. Aquí es donde recae el desafío del buen trabajo.
En este sentido, me siento orgulloso del equipo que hemos formado durante todos estos años en Bodegas Familiares Matarromera. La emergencia sanitaria nos ha obligado a poner en el foco en otras prioridades, en otras tareas y bajo otras circunstancias. Es el caso, por ejemplo, de nuestra compañera Fabiola quien, a mano, está fabricando 50 mascarillas diarias. O de Víctor Vendrell, doctor en Biología Molecular y Fisiología Celular, quien desarrolla para la compañía proyectos de microbiología y biocontrol y que ha pasado de analizar levaduras y micorrizas a investigar acerca del coronavirus COVID-19, con el objetivo de aportar valor a la compañía. También, nuestro equipo de operaciones ha transformado la elaboración de nuestros destilados en soluciones hidro alcohólicas. Y seguiremos preservando el trabajo y la salud de todos. Y nos adaptaremos.Y, de ésta, saldremos. Mucho ánimo.