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La digitalización al servicio de nuestros grupos de interés

Un vino no es excelente por casualidad, ni porque nadie lo califique de esa manera. La cantidad de información que gestionamos en cualquiera de nuestras Bodegas es inmensa. Parte de esa información nos ha servido para conocer con mayor rigurosidad la composición de cada tierra, de cada viña, las características únicas de nuestros pagos… Con todos estos datos podemos saber por qué un vino es de una determinada manera y en qué parámetros es diferente de otros. Y no sólo eso. Fruto de nuestra continuada apuesta por la digitalización tenemos una cantidad enorme de información sobre la climatología, lo que ocurre durante el proceso de maduración e incluso la trazabilidad y control de cada una de nuestras botellas. Son multitud de valiosos datos que conforman nuestro “Big Data” y que nos sirve para mejorar nuestra eficiencia, calidad, interacción y comercialización.

Pero todavía se puede ir mucho más allá gracias a los datos. En el último año y gracias al trabajo conjunto con una empresa referente a nivel mundial como es VODAFONE, hemos implementado un proyecto tecnológico en BODEGA EMINA para mejorar en eficiencia energética, control de costes y prevención de riesgos laborales. Es decir, el aprovechamiento de todos esos datos en beneficio de nuestros grupos de interés. Las dos compañías nos hemos unido fieles a nuestro compromiso contra el cambio climático, desarrollando un proyecto único y puntero en nuestro sector. Una vez más, BODEGA EMINA vuelve a ser referente en sostenibilidad y prueba de ello, el siguiente vídeo:

En este sentido y como muestra el vídeo, en EMINA estos sensores nos ofrecen información muy precisa y en tiempo real de todo el proceso de elaboración del vino. Nos permiten actuar de forma rápida y eficaz en el caso de detectar algún contratiempo en cualquiera de las principales áreas como la gestión energética; mantenimiento de nuestros centros de trabajo; seguimiento de la uva en la Bodega; zona de embotellado; y control preventivo de posibles riesgos laborales.

Puede parecer que la digitalización de la elaboración del vino le resta romanticismo a la actividad bodeguera, pero en realidad lo que hace es aportarnos información y herramientas para poder elegir cómo queremos que sea cada vino, además de sostenible y excelente. Al final, nuestro objetivo es poner toda la tecnología, al igual que nuestros conocimientos, al servicio de la Bodega, de nuestros colaboradores y del cliente final, que siempre ha sido, es y será quien decide con su decisión de compra y fidelidad.

 

2021, un año para demostrar nuestras fortalezas

2020 está a punto de acabar. Sobra decir que ha sido un año difícil a todos los niveles: personal, familiar, profesional… Pero, sin duda, siento que hemos puesto todo de nuestra parte para ir solventando las dificultades y convertirlas en un flujo de acciones positivas.

¿Cuántos pasos y decisiones hemos llevado a cabo? Dicen los modernos que nos hemos ‘reinventado’. Cierto. La pandemia ha sacado a la luz las grandes fortalezas de nuestra compañía: fuerte, creativa, capaz de levantarse y volver a caminar en cuanto ha sido seguro. Un equipo que ha actuado de manera solidaria, tanto en lo personal como en lo colectivo, poniendo en marcha un programa específico de apoyo a la hostelería, una red de protocolos a todos los niveles y en todos los departamentos que permitiese amortiguar el impacto no sólo económico, sino también de seguridad de todos y cada uno los que formamos parte de la familia Matarromera. La última acción solidaria le hemos llevado a cabo hace apenas unos días, a través de la Fundación Carlos Moro de Matarromera, gracias a la cual más de 5.000 familias de Valladolid contarán con aceite virgen extra de máxima calidad y vinos de baja graduación o sin alcohol para brindar por un Feliz 2021.

 

Nos hemos ‘reinventado’ pero siempre manteniendo una ESENCIA. Y precisamente nuestro último lanzamiento en Bodega Matarromera es el mejor ejemplo. Matarromera Esencia, un nuevo concepto de vino que integra el alma de la Bodega, es una demostración de que la Esencia permanece. Eso sí, actualizada y modernizada. Aparece recreada para afrontar el presente y con mayor fuerza aún el futuro.

2020 ha sido un año, a mi juicio, positivo en el resultado. No sólo nos ha ayudado a avanzar en áreas como la digitalización, automatización de procesos, etc., sino a definir de forma muy clara el propósito de la empresa. Un propósito que está directamente enlazado con los valores de la empresa y los valores de las personas. De todas las que formamos parte de esta gran familia sin excepción. Un propósito que en Bodegas Familiares Matarromera ejercemos y disfrutamos.

En nuestra mano está construir un 2021 lleno de oportunidades. Nuestro esfuerzo es la mejor respuesta.

¡FELIZ AÑO 2021!

Club Esencia Matarromera, mi última sensibilidad

La pandemia nos ha obligado a adaptarnos en tiempo real a un nuevo contexto de cambios impredecibles. Acelerar nuestra transformación digital y procesos internos para servir mejor al cliente final nunca había sido tan importante. Es algo que con independencia del momento actual ya veníamos trabajando desde hace años y que ahora hemos querido desarrollar con más entusiasmo y detalle a través del nacimiento de nuestro nuevo Club Esencia Matarromera.

Con él, concentramos nuestra experiencia y vocación de servicio facilitando el acceso a los grandes vinos de nuestra compañía, referencias muy cualitativas seleccionadas personalmente por el equipo directivo entre nuestras bodegas de referencia y, en pocos días de vida, la acogida ha sido espectacular. Nuestros Gestores Esencia, colaboradores formados específicamente para atender a nuestros socios, ayudan a conectar virtualmente con el mundo del vino para dar continuidad a su pasión en esta época de pandemia. Desarrollar esta sensibilidad para estar al lado de nuestros clientes está siendo crucial y nos sentimos afortunados de su fidelidad y cercanía.

Mi objetivo con este Club Esencia Matarromera es construir un lugar de referencia en el que sus miembros se sientan protagonistas recibiendo, no sólo un abanico de ventajas, sino teniendo todo el conocimiento sobre lo que hacemos gracias a la disposición y formación de nuestro equipo. El principio fundamental con el que nace es el de generar una experiencia de compra única, preferencial y personalizada. Además de otras ventajas como el acceso prioritario a lanzamientos de añadas y novedades de productos, packs exclusivos, catas online privadas…

Estoy seguro que de con ayuda de nuestro equipo conseguiremos transmitir nuestra Esencia, aquello que ha permanecido invariable con el paso del tiempo y que constituye la propia razón de nuestra existencia. Es nuestro valor diferencial, único, inalterable y que define nuestra forma de ver no sólo el vino, sino el mundo que nos rodea y la forma en la que actuamos. Para entenderlo sólo hay que mirar atrás y buscar en el origen, ese que nació hace varios siglos en mi familia y cuyo mayor legado fue poder transmitir generación en generación su conocimiento y amor por el viñedo. Un amor que pretendo seguir transmitiendo a mis hijas, a mis nietos, a mis amigos, a mis colaboradores y, por supuesto, a mis socios de este Club Esencia Matarromera. De momento, confiando en que la pandemia se revierta y volvamos a sonreír, brindo con una copa de Matarromera Esencia en la mano.

Matarromera recoge en Esencia lo mejor de su pasado

¿Por qué no recordar grandes momentos? ¿Por qué no echar la vista atrás y disfrutarlos de nuevo?

Puede que la tierra marque nuestro carácter, pero es el paso del tiempo lo que nos define.

En Matarromera siempre hemos tenido claro nuestro objetivo, un compromiso que hoy nos permite presentarte su esencia.

Un vino con el que revivir sus primeras añadas, sus primeros sueños, sus primeros éxitos… que aún permanecen vivos y hoy se funden en esta Esencia de MATARROMERA

 

En Bodega Matarromera un nuevo lanzamiento es algo que se produce cada muchos años y en esta ocasión, unido al ambicioso proyecto de transformación que hemos llevado a cabo en la Bodega, cobra mayor importancia. Pero, sobre todo, en las circunstancias actuales. Matarromera quiere estar cerca de sus clientes, de sus empleados y de la sociedad en general. La solución al reto que nos está tocando vivir no es cuestión de fe ciega, sino de trabajo, voluntad y determinación.

Matarromera Esencia es un proyecto que recoge un legado para mirar de frente al futuro. Para su lanzamiento este 2020, la Bodega ha ensamblado sus tres primeras añadas 1994, 1995 y 1996 para expresar la genialidad, longevidad y sabiduría de sus viñedos situados en Olivares y Valbuena de Duero, dos de las zonas más exclusivas de la Ribera del Duero para el cultivo de la variedad tempranillo.

Con esta nueva creación queremos compartir algunos de los éxitos y mejores momentos sobre los que se asienta nuestro pasado en una edición limitada que no supera las 4.000 botellas. Para su lanzamiento este 2020, hemos recuperado las primeras añadas: La de 1994, que además de ser la primera elaboración de la casa, obtuvo la Gran Medalla de Oro en la International Wine Competition celebrada en Turquía; la de 1995, vino que logró el Gran Bacchus de Oro del mundo; y la de 1996, una añada sobresaliente para la Bodega y que fue calificada como excelente por el Consejo Regulador.

Este ensamblaje se realiza a partir de estos vinos embotellados que se abren y catan de forma minuciosa, uno a uno, para esta elaboración.

Me gustaría terminar esta presentación con un brindis porque todos pongamos en valor nuestra esencia y seamos capaces de vislumbrar las nuevas oportunidades. La oportunidad es sinónimo de ilusión. Y, en estos momentos, es más que necesaria. ¡Salud!

Cada vendimia es ilusionante

Vendimia en tiempos de pandemia. ¿Cuáles son las sensaciones? Para mí cada vendimia es ilusionante, incluida ésta. Es un proceso de cierta incertidumbre, conocimiento y mucha ilusión. Así se lo contaba a nuestros amigos de Castilla y León Televisión, para su programa Valor Añadido. Sin duda, esta campaña está siendo diferente. Estamos a punto de concluir la vendimia en la DO Rueda satisfechos del trabajo bien hecho; continuamos en Ribeiro y estamos a punto de dar el pistoletazo de salida en Cigales, Toro, Rioja y Ribera del Duero. En cada una de las seis DO’s donde tenemos presencia hemos diseñado y puesto en marcha protocolos de seguridad sin precedentes, que van más allá de lo estrictamente marcado en la normativa. Nuestra gente de campo es la misma que viene desarrollando otras actividades durante todo el año como, por ejemplo, la poda en verde y que reside en la zona donde se encuentran las bodegas. Pero hemos reducido al máximo los grupos de trabajo, los desplazamientos, incrementado el material individual de trabajo y de protección, etc. Pero, sobre todo, beneficiado de las nuevas tecnologías. En este sentido, nuestra permanente y decidida apuesta por la digitalización nos está permitiendo enfrentarnos a la actual situación de forma ventajosa. Por ejemplo, en el proceso de selección de la uva contamos con un sistema de visión artificial que nos garantiza, además de un exhaustivo control de calidad, que los operarios no tengan que manipular la uva en las actuales circunstancias. Sin duda, esta pandemia está afectando a las empresas y a su facturación, pero también nos está endureciendo. Como sabéis, Bodega Matarromera elabora grandes reservas que se disfrutarán dentro de siete o diez años. Para entonces, nos quedará el recuerdo de una magnífica cosecha y olvidaremos estos duros momentos.